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Qué es STEM y qué pasa con eso en Colombia

La revolución curricular pendiente pasa por la incorporación de las ciencias, la ingeniería, las matemáticas y la tecnología, en combinación con las tan apetecidas habilidades blandas.

Por Alvaro Montes
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La sociedad del conocimiento necesita una buena cantidad de ingenieros, matemáticos, científicos y tecnólogos. A un país que se proponga en serio hacerse un lugar en la economía digital no le bastará con abogados, contadores y administradores de negocios, por importantes que estos oficios sean, puesto que la innovación y el desarrollo productivo requieren una alta dosis de ciencia e ingeniería.

El término STEM, acrónimo de Science (ciencia), Technology (tecnología), Engineering (ingeniería) y Mathematics (matemáticas), fue acuñado en los años noventa por la Fundación Nacional para la Ciencia en Estados Unidos y se convirtió rápidamente en consigna de políticas públicas en casi todos los países. El punto de partida es el reconocimiento de que las nuevas generaciones de ciudadanos deben ser formadas en competencias relevantes de la era digital y del mundo tecnológico en el que nacen. La competitividad de las economías se consigue, en buena medida, gracias a los avances científicos y técnicos, por lo que debe garantizarse la preparación de la fuerza laboral capaz de atender tales desafíos.

Más adelante, en 2006, se incluyó una letra en el acrónimo, quedando STEAM. La «A» significa Artes, y no es solo un esfuerzo por hacer políticamente correcto el tema (ya que la versión original recibió críticas por dejar fuera las ciencias sociales y las llamadas humanidades), sino que reconoce la creatividad y la innovación como ingrediente clave en la ecuación que deberá llevar a las sociedades a disponer de los recursos humanos y el talento que necesitan.

El enfoque STEM es un punto débil en los sistemas educativos latinoamericanos.

STEM es un reto y una demanda para los sistemas educativos. Especialmente la educación básica está llamada a implementar metodologías consistentes y duraderas de formación con enfoque STEM. Cada vez más instituciones educativas introducen innovaciones de aprendizaje que involucran las áreas STEM en pedagogías participativas y lúdicas. La idea en fortalecer las habilidades transversales para la vida, como el trabajo en equipo, la comunicación y el liderazgo.

Pero las habilidades para vivir en la sociedad del conocimiento no se reducen a números, ecuaciones y análisis de datos. Los humanos necesitan las que se conocen como habilidades blandas, imprescindibles para una inserción laboral exitosa. Liderazgo, pensamiento crítico, capacidad para solucionar problemas, creatividad, actitud innovadora, destrezas de comunicación y adaptabilidad son algunas de las competencias más relevantes. Las habilidades blandas son aptitudes no técnicas que influyen en el desempeño profesional.

«La educación a nivel mundial ya cambió, pero en nuestra educación en Latinoamérica necesita más que nunca un cambio«, dice Mónica Rodríguez, experta de Pearson. El enfoque STEM puede convertirse en una mirada integradora de la educación, que forme personas no solo en contenidos, sino también en habilidades para la vida.

En Colombia no existe oficialmente un currículo STEM; en realidad, existen instituciones educativas que por iniciativa propia decidieron incorporarlo en sus PEI. Hay iniciativas de gobierno, especialmente del MinTic, que promueven este enfoque y forman educadores, pero hace falta una política pública generalizada.

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